Acueducto del Padre Tembleque

El Acueducto del Padre Tembleque, también conocido como Acueducto de Tembleque, es una monumental obra de ingeniería hidráulica construida en el siglo XVI en México, durante la época colonial.
Su nombre se debe al fraile franciscano Francisco de Tembleque, quien supervisó su construcción.
Ubicación y Trayecto
El acueducto se encuentra ubicado entre los estados de México e Hidalgo, abarcando los municipios de Nopaltepec, Axapusco y Otumba en el Estado de México, y los municipios de Zempoala y Tlanalapa en el Estado de Hidalgo.
Su construcción se llevó a cabo entre los años 1555 y 1572, con el propósito de transportar agua desde los manantiales de Zempoala, ubicados en las faldas del volcán Tecajete, hasta la región de Otumba, en el Estado de México.

Importancia Histórica y Cultural
El Acueducto del Padre Tembleque es considerado una de las obras de ingeniería hidráulica más importantes de la época colonial en América Latina. Su construcción representó un gran avance tecnológico para la época, ya que permitió llevar agua a zonas donde era escasa, lo que impulsó el desarrollo agrícola y el crecimiento de la población.
Además de su valor histórico y técnico, el acueducto es un importante símbolo cultural, ya que representa la fusión de conocimientos y técnicas de construcción indígenas y españolas. En su construcción participaron tanto indígenas como españoles, lo que refleja el encuentro de dos culturas y la adaptación de conocimientos ancestrales a las nuevas necesidades.

Características Arquitectónicas
El Acueducto del Padre Tembleque se caracteriza por su impresionante longitud de 48.22 kilómetros, incluyendo un ramal que se bifurca hacia Zempoala. Está conformado por una serie de estructuras que incluyen:
Arcos: La estructura principal del acueducto está formada por una serie de arcos que se extienden a lo largo de su recorrido. Estos arcos varían en tamaño y altura, adaptándose al terreno y a las necesidades del flujo de agua.
Pilares: Los arcos descansan sobre pilares de piedra, que se encuentran separados entre sí por una distancia regular. Estos pilares son los que soportan el peso de la estructura y del agua que transporta.
Canales: El agua fluye a través de canales construidos en la parte superior de los arcos. Estos canales están revestidos de piedra y tienen una forma que permite el flujo continuo del agua.
Puentes: En algunos puntos, el acueducto cruza barrancas o ríos, para lo cual se construyeron puentes de piedra de gran tamaño. Estos puentes son elementos arquitectónicos destacados de la obra.

Reconocimiento y Conservación
En el año 2015, el Acueducto del Padre Tembleque fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, en reconocimiento a su valor histórico, cultural y técnico.
Actualmente, se están llevando a cabo trabajos de conservación y restauración para preservar esta importante obra de ingeniería y garantizar su durabilidad para las futuras generaciones.
Visita el Acueducto del Padre Tembleque
Si te interesa la historia, la arquitectura y la ingeniería, te recomendamos visitar el Acueducto del Padre Tembleque. Podrás admirar esta impresionante obra y conocer más sobre su historia y su importancia cultural.
Puedes recorrer el acueducto a pie o en bicicleta, y disfrutar de los paisajes y la naturaleza que lo rodean. También puedes visitar los pueblos cercanos de Zempoala y Otumba, que cuentan con una rica historia y tradiciones.
Muy cerca de el Acueducto, en el Municipio de Zempoala, se encuentran los magueyes de donde se procesa y desde donde se trae el Pulque a la Colonia GRANJAS VALLE DE GUADALUPE a cargo del señor José Celso Álvarez.

En resumen, el Acueducto del Padre Tembleque es una joya de la ingeniería hidráulica y un importante patrimonio cultural de México. Su construcción representa un hito en la historia de la región y su legado perdura hasta nuestros días.